martes 5 de mayo de 2009

Quiero tantas cosas


Quiero viajar por todo el mundo, quiero escribir algo trascendental, leer todo lo que pueda, quiero correr bajo la lluvia, tirarme en paracaídas, cruzar un río en tirolesa, nadar con delfines, sentir amor siempre, conocer arte, hablar veinte idiomas, bailar cincuenta danzas de diferentes lugares, tener la voz de Janis Joplin, visitar el lugar donde estuvo escondida Anna Frank, filmar una película, fotografiar la vida, soñar con que puedo volar, caminar de noche, oler el sol, ejecutar la guitarra eléctrica y el piano, tener ojos violetas, ver un unicornio, seguir el arcoiris hasta el final.


Ahora me voy a dormir, porque quiero cosas cada vez más delirantes. Amo poder delirar.

jueves 30 de abril de 2009

..

Lo dije una, dos, mil quinientas veces: vuelvo. Vuelvo y esta vez para quedarme. Probablemente ya nadie me crea, probablemente no me crea ni yo misma. Por culpa de este abandono perdí a muchos de mis lectores que me acompañaban en cada post, espero poder recuperarlos.

Mi necesidad de escribir es enorme como siempre. Mi necesidad de desahogarme también. ¿Por qué no escribo? Porque siempre estoy guardando la esperanza de poder postear algo mejor, algo más gratificante. Pero la vida sigue, ¿no? Y no cambia tan fácil, si uno no cambia. Y sigo siendo bulímica, y sigo siendo self-injurer (orgullosa de decir que está más bajo control que nunca), sigo llorando por todo, sigo con el corazón en carne viva, sigo amando pero no sé si sigo enamorada, sigo deprimiéndome y alegrándome con la misma rapidez que un picaflor bate las alas, odiándome con la misma intensidad que late el centro mismo del Sol, y amándome con la desesperación de quien no quiere odiarse por completo.

Quiero revivir mi blog, recuperar a mis amigos (sí, son amigos, saben más de mi vida que nadie de carne y hueso) y luchar. Si alguna vez llegué a mis adorados cincuenta kilos.. puedo bajar estos cinco malditos que me abruman por primera vez en los tres años que llevo de bulímica. No quiero vomitar, pero, ¿hay opciones para mí? No.
Poco queda por decir sobre eso, porque lo intenté todo.

domingo 8 de febrero de 2009

Breathe in the air


Sólo necesito aire. Dejame respirar más, me siento asfixiada, presa, amarrada, presionada.. no puede ser así, no tiene que ser así. ¡Dame aire! O lo voy a tomar por mí misma.. porque soy cobarde para terminar todo, porque tengo miedo de lastimarte. Simplemente me voy a alejar hasta obligarte a ser el que arruine todo.. así yo me evito.. decirte que no va más. Sí, cobarde. Soy cobarde, tendría que poder ser más cruel. Después de todo, es mi bienestar, ¿no?

Y siempre tan dedicado a vigilar mis pasos.. ni siquiera me avisaste lo de hoy, lo de ahora.. yo como una estúpida preocupándome por vos. Tendría que poner más distancia, ¿no?

Y cómo dejarte tan fácilmente.. como quiero hacerlo sonar.. No es fácil. ¿Cómo puedo a la persona que más amor y contención me dio en toda mi vida, decirle que me asfixia? ¿Que a veces simplemente no tengo ganas de besarlo, ni de verlo, ni de escucharlo; y que otras veces me muero por sus abrazos tibios y protectores? ¿Cómo pedirle tiempo a alguien para quien soy su tiempo, y es literal? Complicado.

¿No?

miércoles 3 de diciembre de 2008

.

Si alguien quiere agregarme.. este es mi mail.. moon_tears_008@hotmail.com Eso sí, por favor primero envienme un mensaje avisándome que sacaron mi dirección del blog.

Solía tener contacto con un par de chicas de la blogósfera ana-mia, pero por algún motivo nos perdimos el rastro..

lunes 24 de noviembre de 2008

Divagues


Estoy aburrida de la rutina. Quiero algo de aventura, de emoción. Y él lo sabe, pero no lo entiende del todo; aunque lo entendiera está algo más allá de sus posibilidades: entre su estudio y sus dificultades económicas, todo se complica. Pero lo conozco. Hace tiempo que estamos juntos. Incluso cuando todo está perfecto, llego a aburrirme. Porque él ama lo planeado aunque diga lo contrario, no sabe improvisar ni arreglarse con lo que tiene en el momento para divertirse, aunque sea caminar por la plaza y mirar pajaritos cuando otra cosa no se puede. No, todo tiene que ser como a él le parece perfecto. ¿Qué tal si me proponés una escapada a la costa del río de noche, para mirar la Luna? ¿Qué decís si vamos a ese parque al que hace siglos quiero ir, y por una vez te pago la puta entrada que no me voy a fundir? ¿Algo para variar? ¡Me aburrís! Lo lamento, no quería llegar a esto, no puedo decírtelo en persona para no herirte, porque vos le achacás todo al tema del dinero, y te aseguro que sin dinero igual la podés pasar bárbaro, y yo te lo aseguro por experiencia. Harta de siempre lo mismo, de no sentir cambios, de darme cuenta de que te gusta que sea así. Hace tiempo que no me proponés nada distinto, ni aceptás mis propuestas. Una de las cosas que me enamoraron de vos, fueron tu sentido del humor y diversión. Algo se está perdiendo..


Tal vez por eso, por primera vez en todo nuestro noviazgo, me siento atraída (sólo atraída, pero es un sentimiento al fin) por otro chico. Porque él reúne eso que yo extraño de vos.. Aventura, inventiva, improvisación, pasarla bien con lo que hay, aunque implique sentarnos en la vereda a tomar algo mirando pasar a la gente. ¡Y es divertido, mierda! Me atrae estúpidamente este chico que me hace reír con sus ocurrencias (como vos lo hacías, y a veces todavía lo hacés) y me hace sentir querida con sus resignados avances y frenadas, sabe que tengo novio y que no lo voy a engañar. Pero sin ser atrevido, él busca hacerse un espacio en mi interior. Me aterroriza que llegué a fantasear con salir con él.. y terminar con mi novio. Sí, me siento condenadamente culpable.


Cambio y fuera.

martes 28 de octubre de 2008

Luces y sombras


Hay de todo en mi vida, y hoy toca una mezcla pastosa de las dos.


Confundiida..! No sé qué hacer..


En estos días voy a postear con más exactitud qué es lo que me ronda por la cabeza, sé que alguien va a poder aconsejarme :)


54 kilos.. en proceso para volver a mis amados 51. Meta final, la misma de antes: 50.


Está lloviendo... algo extraño despierta en mí cuando llueve. No sé, una mezcla de melancolía y dulzura, ganas de acurrucarme en la cama pero no dormir, ganas de correr bajo la lluvia y reírme y llorar, dar vueltas mojándome el alma, sola sola sola... Ganas de convertirme en ese agua que cae del cielo y desparramarme por todas partes, ser vida y alimento, ser y luego no ser, y volver a mis orígenes para volver a transformarme.

jueves 16 de octubre de 2008

Poniéndome al día.. Amor.

Bueno, creo que es buen momento para comentar un poco lo que fue de mi vida en estos tres meses que dejé pasar sin actualizar mi blog.

La verdad relojeaba bastante seguido los demás blogs de mi lista, luego fui espaciando las visitas hasta que dejé de revisarlos del todo. ¿Por qué? No sé. Tal vez me hacían sentir culpable, recordándome mi cobardía al no querer actualizar el mío. ¿Y esto por qué? Pues porque no tenía nada que contar que pudiera ponerme feliz o hacerme sentir orgullosa de mí misma, sino pura mierda, y para repartir más mierda a personas que tienen suficiente con las suyas, mejor me las guardaba para mí. ¡Craso error! No hay peor soledad que la soledad compartida.

Me hizo mal alejarme; sí, me hizo mal. Me sentí más sola. Y no sólo eso, sino que fui una desconsiderada con todas las personas (desconocidas físicamente, conocidas de alma) que se preocuparon por mí y a las que les debo el mismo apoyo que me prodigaron...

Lamentos aparte, comienzo...

Los que me leen de siempre saben que hace mucho que estoy de novia; van dos años y un par de meses. Amor, sí; es amor. Ese amor que no se puede explicar con palabras, porque no hay suficientes ni tan expresivas. Pero toda relación tiene altibajos, y a mí me surgió el peor: el de la desconfianza. Por algunos pequeños acontecimientos que se juntaron, mi mente perversa comenzó a hacer maquinaciones que no podía confirmar si eran erradas o no. ¿Me engañaba? Fue difícil comprobarlo, llevó tiempo, llevó lágrimas; finalmente resultó que no, pero la pared de hielo se había instalado... Alejamiento. Peor añoranza que estar al lado de alguien que parece estar a kilómetros de distancia... no, no hay peor. Lo superamos. Lágrimas de por medio, reproches acumulados, viejos como el mundo, que hieren y penetran. Pero amor... sí, amor.

Tantas cosas pasamos juntos, tantas veces me ayudó a no dejarme pudrir en la tristeza. Tantas veces besé su pelo mientras lloraba en mi hombro y tantas veces él secó mis lágrimas de rencor hacia mí misma. Tantas risas y momentos divertidos; más que novios, amigos. Todo tan dulce y tan fogoso. Construimos juntos los mismos castillos en el aire y los unimos con un beso. Proyectos a futuro, remembranzas del pasado; me duele lo que le duele, mis alegrías son las suyas. ¡Amor! Jamás preví que llegaría a vivir eso.

Porque dudé... sí, dudé muchísimo. ¡Me hacía sentir tan sola! Hablaba más con mis amigos del chat que con él. Pensé en dejarlo, porque me aburría, porque me dejaba para luego, porque quería experimentar otros labios, otros abrazos. Vivir de nuevo el proceso de seducción, de conquista. ¡Qué cerca estuve de mandarlo todo a la mierda! Me frenó el miedo, luego la compasión, más tarde la sensatez, después... después el amor. Siempre habrá peleas, siempre habrá celos... incluso desconsideraciones, incluso egoísmo. Pero están las verdades más grandes: la compañía, el apoyo, la sinceridad, el cariño. Si él me dice lo hermosa que soy, lo perfecta que le parezco, lo mucho que admira mi madurez, lo que le sorprende mi inteligencia, la necesidad que tiene de mis abrazos. Si conmigo es feliz, si le hago bien. Si él me hace feliz, si me hace bien. Entonces se trata de luchar por amor, ¿no? Esa es la historia...
Desde ya, gracias al que pudo leer aunque sea un pedacito de la entrada :)

Volví Volví Volví


Y juro no irme nunca más, por mi propio bien y mi propia felicidad.

¿Por qué he de negar lo que representa para mí este blog? ¿Por qué habría de dejar de leer a estas personas que me hacen sentir menos sola?

No hay excusa para este abandono... Sí, estuve mal, bastante mal por dentro, triste y nublada. Tal vez por eso no tenía ni ganas de escribir (y eso es significativo). Pero mi mejor tabla de salvataje son las palabras escritas, y me aferraré a ellas...

viernes 11 de julio de 2008

Hoy dije...

No voy a comer. Y lo cumplí!

No voy a pensar. Y no pude dejar de hacerlo.

No me voy a poner paranoica. Y aún lo estoy.

Y hoy dije que mañana... Mañana voy a averiguar si mi paranoica tiene fundamentos.

¿Me estás mintiendo?

No va a ser difícil comprobarlo.

Mañana. Hoy dije que mañana.


jueves 3 de julio de 2008

---


" Yo sé que a veces, no soy la chica que todos quieren que sea

Y sé que a veces no pienso como todos los demás piensan

Y que a veces no reacciono como la demás gente espera...

Y también que quizás he cambiado tanto, que no me conoce ni la gente que me rodea.

Y que a pesar de todo, sigo siendo como la que antes era...

Sólo que ahora finjo ser la que ustedes quieren que sea... "

jueves 26 de junio de 2008

Dos Años

Dos años hundida en la bulimia.

Dos años más de odiarme y amarme a la vez, como lo fue toda mi vida.

Ya, dos años...

Leo mis posts anteriores y sigo sintiendo la misma tristeza. Persistente y escondida.

Ya hace dos años que decidí hacer algo para bajar de peso. Por mi propia voluntad, comencé a conocer la bulimia, a volverme adicta a su poder tranquilizador, a su connotación depuradora. A su mierda, a sus mentiras, a toda la porquería que se fermenta en mi interior y da igual si sale por mi boca o se queda donde está. No se trata sólo de comida. Se trata de pedazos de alma que se me rompieron hace tiempo, años quizás, sin que yo me diera cuenta.

Luego empezaron a doler...

jueves 29 de mayo de 2008

Acá ando


Tanto tiempo sin postear..!

Pero acá estoy de nuevo... Chicas las extrañé! Hoy no tengo mucho tiempo pero la próxima voy a visitarlas a todas... Gracias por los comentarios...!

miércoles 26 de marzo de 2008

Me siento sola...

Hay personas que me quieren. No soy tan necia como para no darme cuenta de eso. Pero sin embargo me siento sola.

Mia ha envenenado hasta tal punto mi existencia... Soy incapaz de verme sin ella. Ojalá pudiera... ¿pudiera qué? Por favor Luna, no te engañes a vos misma... Sabés perfectamente la respuesta a esta pregunta... "¿qué preferirías, volver a estar sana a cambio de (siendo mínima) dos kilos más?" La respuesta es no... no! No quiero engordar. Así de simple, no sé a qué me está llevando esta estupidez, calculo que a algo muy parecido a la muerte o a la locura, no sé. Imagínense, no cambiaría mi bienestar por dos kilos, qué decir por los ocho que perdí mediante la bulimia... Ni yo me creo este razonamiento. Pero tengo que creérmelo! Sale de mi cabeza...

Y no puedo compartirlo con nadie. Sólo acá en el blog... nadie de carne y hueso que me diga "te voy a ayudar". Él me lo ha dicho, pero, ¿qué puede hacer por mí? Nada, si yo no pongo de mi parte... De quien más ansío esas palabras es de mi mamá, pero lo veo imposible. Porque no pienso contarle lo que me está pasando... No quiero ser el centro de atención de mi sobreprotectora familia... ¡Luna es bulímica! ¡Pobrecita! ¡Dios, cómo no nos dimos cuenta! ¡Luna, estás loca! ¡Pensé que eras inteligente!

Jaja, no, gracias. PASO.

Tal vez por eso estoy sola. No quiero compartir mis fantasmas. Tengo miedo de que me hagan a un lado, que me critiquen, que me juzguen, que me desprecien... Pero sobre todo tengo miedo de que me tengan lástima.
Anónimo, de verdad que me dejaste pensando... Tengo un cuerpo. Tendría que cuidarlo... pero la mente es cruel, es perversa... Ojalá fuera sencillo... Ojalá pudiera disociar mi cuerpo de mi mente, salir de mí por un momento, para ver lo que me estoy haciendo. Pero no puedo, o no quiero... Igual, gracias por tus comentarios de ánimo.

Y sigo sola.
Ya hace más de un año que tengo este blog. Y todavía no se lo conté a nadie.

martes 25 de marzo de 2008

Las Princesas No Existen!

Alguien me dijo eso en un comentario y en la forma en que lo hizo (luego de enviarme al psiquiatra) hubo algo que me molestó.

Sinceramente, yo nunca me llamé princesa. Respeto absolutamente a las chicas anoréxicas o bulímicas que se autodenominan princesas, no veo que tenga nada de malo, después de todo a estas enfermedades se las conoce como "el mal de las princesas" por su alta incidencia en la realeza desde tiempos inmemoriales; y para más, es una forma de sentirse especial... ¿Qué tiene de malo? Nada.

A mí nunca me cupo, nunca me gustó llamarme princesa a mí misma, porque no tiene ningún significado para mí. Sólo por eso. Además yo no quiero ser delgada para parecerme a una princesa (¿¡!?). Huelga decir eso. Expliqué cientos de veces mis motivos, más que nada para aclarármelos a mí misma. Por eso, el comentario de "la perfección no está en la delgadez" no viene a cuento, pues yo no busco ser perfecta. Yo busco ser delgada.

Sé que las intenciones de este anónimo eran buenas, pero creo que antes de etiquetarme como superficial por estar enferma, debería haber leído mis entradas anteriores para conocerme, así como hacen todas las otras personas que diariamente me dan ánimos con sus comentarios.

En fin, ese no era el tema único de mi post. Lo que tenía ganas de decir, realmente, era que ya no soporto estar en casa. Quiero irme a la mismísima mierda. Vivir por mí misma. Soy mayor ya, ¿hace falta que estén detrás de mí hasta para decirme qué grosor de lana debo usar en las medias? Por favor.

jueves 20 de marzo de 2008

Fuck.

Estoy gorda. GORDA. Asquerosa. No me aguanto. Me detesto. Me doy asco. Soy tan débil.
Quiero volverme polvo, aire; cualquier cosa, que no se pueda tocar, que no se pueda ver.

Quiero que me haga trizas un soplo de viento.

Desaparecer hasta que me de la gana aparecer de nuevo.

No pensar...